15 Jun 2022
17 minutos

El factor genético en infertilidad masculina

Existen diferentes factores que explican la infertilidad, y en muchas ocasiones, aparece la duda de por qué hay esa infertilidad que está impidiendo el embarazo.

¿Qué porcentaje de casos de infertilidad se explican por un factor genético?

De entre todos los factores que pueden causar la infertilidad, el genético explica aproximadamente un 30% de los casos. Estos porcentajes serían iguales entre hombres y mujeres. De hecho, tenemos establecido que socialmente la fertilidad es cuestión de la mujer. Pero no, los casos de infertilidad se explican de manera equitativa por factores masculinos y factores femeninos.

Relación genética entre seminogramas con bajo recuento y genética

En el seminograma, a parte de estudiar diversas características microscópicas como pueden ser la morfología y la movilidad de los espermatozoides, se analiza también la concentración de los mismos.

La OMS marca que hay una concentración mínima para que el paciente se considere fértil, pacientes que tienen una reducción de esa concentración en la eyaculación de espermatozoides, decimos que padecen oligozoospermia y pacientes en los que no observamos espermatozoides, decimos que padecen azoospermia. Estas dos condiciones, a nivel de concentración de espermatozoides, se asocian a diferentes anomalías genéticas, de hecho cromosómicas, evaluables o bien mediante el cariotipo, o bien valorando la presencia de microdeleciones del cromosoma Y.

El cariotipo en casos de recuento bajo de espermatozoides

El cariotipo es una prueba sencilla que se lleva haciendo desde hace muchos años. Tiene bajo coste y determina que el número de cromosomas y la estructura de los mismos sea correcta.

En caso de que se encuentre alguna anomalía cromosómica lo podemos relacionar con estos casos de concentración o nula concentración de espermatozoides. Pero además, el cariotipo da información útil, más allá de diagnosticar esa posible causa de infertilidad.

Permite determinar si hay alguna anomalía cromosómica que no afecte la salud del portador, pero que dé una probabilidad elevada de tener descendencia afectada por alguna enfermedad genética o comprometa la viabilidad del futuro embrión.

Estudio y diagnóstico de la microdeleción del cromosoma “Y”

Las microdeleciones del cromosoma Y son anomalías cromosómicas. Son un poco más pequeñas y no se pueden observar en el microscopio óptico como sí se hace en el cariotipo. Se hacen estudios moleculares en el laboratorio en este caso, y lo que se determina son regiones concretas de este cromosoma en el que residen genes importantes para la espermatogénesis o para la formación de los testículos.

Dependiendo de qué regiones y de qué genes se pierdan en estos pacientes, habrá una afectación clínica concreta. Es decir, hay pacientes que no muestran espermatozoides (son azoospérmicos) y hay pacientes que sí muestran algunos espermatozoides del eyaculado, con lo que esos pacientes podrían acceder a tratamientos de reproducción asistida.

La importancia de analizar los hombres de la familia si se encuentra esta microdeleción en el cromosoma Y

Es importante no solamente en estos casos, sino en cualquier caso donde se diagnostique una condición genética. Es importante establecer o determinar el diagnóstico también en familiares y en el contexto de fertilidad y reproducción.

Diagnosticar a estos familiares que estén en edad reproductiva, no es solo para diagnosticar esta condición concreta de infertilidad, sino también para determinar la probabilidad de transmitir esa condición a las futuras generaciones.

Vivimos en una época en la que tenemos suerte porque la medicina ha evolucionado y somos capaces de sobreponernos a la fertilidad, con tratamientos de reproducción asistida. Pero siempre es importante hacer el diagnóstico para que el paciente conozca el riesgo de transmitir esa condición.

Causas de infertilidad masculina asociadas a un único gen

Hay varios genes que predisponen a diversas características o anomalías en los espermatozoides, como pueden ser en su movilidad o en su morfología, aunque destaca uno de ellos: el gen CFTR.

Pacientes con mutaciones, variantes patológicas en este gen, en muchos casos muestran azoospermia obstructiva, que es diferente a la de la que hemos hablado anteriormente. En este caso, sí se generan espermatozoides en el testículo, pero por una razón anatómica hay una obstrucción y no es posible que estos espermatozoides viajen desde el testículo al eyaculado.

Estos pacientes, al presentar o generar estos espermatozoides, sí podrían acceder a tratamientos de reposición asistida mediante una biopsia testicular, pero es muy importante en estos casos estudiar a la pareja.

¿Por qué?

Porque este CFTR, aparte de asociarlo con azoospermia, se asocia con una enfermedad genética grave que es la fibrosis quística. Evidentemente estos pacientes que solo tienen una variante no presentan esta enfermedad, pero cuando tenemos una variante en este gen, en ambas copias del gen, podemos manifestar esta enfermedad.

Lo importante es establecer el diagnóstico también, o determinar si la pareja es portadora de este gen, con el fin de descartar que haya probabilidades muy elevadas de tener descendencia afectada por esta enfermedad genética grave, que afecta principalmente a los pulmones.

¿Se puede estudiar genéticamente la muestra de la línea germinal?

Hasta ahora hemos visto anomalías que se han heredado por parte de los progenitores, o en el momento de la concepción o momentos muy primarios del desarrollo embrionario. Después podemos testar o diagnosticar otras condiciones que se dan en esta línea germinal, en el caso de los hombres, en los espermatozoides.

Características genéticas que se estudian en el eyaculado

En el eyaculado, más allá de las características que se analizan mediante el seminograma, lo que se puede determinar es si existen anomalías cromosómicas mediante la técnica FISH en el eyaculado, y podemos estudiar también, la fragmentación del propio ADN espermático.

La fragmentación del ADN determina el porcentaje de daño que tiene este ADN espermático es decir, este daño consiste en roturas que se dan a lo largo de las cadenas del ADN.

Se pueden dar en una de las cadenas del ADN o en las dos cadenas del ADN. Es lo que conocemos como roturas de cadena sencilla o de cadena doble.

Sabemos que las primeras, las roturas de cadenas sencillas, se asocian a un alargamiento del tiempo de concepción, digamos, a su fertilidad y las rupturas de doble cadena las asociamos a un incremento de abortos y de fallos de implantación. De hecho, el 70% de los pacientes que manifiestan estos abortos de repetición o fallos de implantación presentan a esta rotura de doble cadena en su ADN espermático.

¿Podemos hacer algo para mejorar esas tasas y minimizar la rotura de éstas?

Esta fragmentación del ADN se puede revertir en algunos meses accediendo a pautas nutricionales saludables evitando tóxicos, siguiendo un patrón de vida saludable.

La FISH en espermatozoides. ¿Qué es y qué información nos aporta?

La FISH lo que hace es determinar la dotación cromosómica de los espermatozoides. En condiciones normales cada espermatozoide tendría que tener 23 cromosomas, que junto a los 23 cromosomas del óvulo, en el momento de la concepción, generaría un individuo con todas sus células presentando 46 cromosomas.

También se sabe que hay algunos espermatozoides que pueden tener algún cromosoma de más o algún cromosoma de menos. Cuando esto sobrepasa un porcentaje concreto en la eyaculación ya hablamos de FISH alterada.

Cómo mejorar las alteraciones cromosómicas en espermatozoides

Estos pacientes en los que hay sobrerrepresentación (espermatozoides con más cromosomas de lo normal o menos como son los de normal) tendrían que pasar por tratamientos de reproducción asistida y previamente a la transferencia realizar un diagnóstico genético preimplantacional o DGP. En este, se hará una biopsia embrionaria para determinar que el embrión tiene la dotación cromosómica normal, que no tiene cromosomas de más o cromosomas de menos, cosa que evidentemente mejora la implantación y aporta viabilidad al embarazo.

¿Qué más puede aportar la genética en el camino a la fertilidad?

La FISH puede aportar mucha información si se va a una fecundación in vitro, específicamente si hay una DGP (diagnóstico genético pre implantación).

La genética aporta un peso importante en la fertilidad tanto del hombre como de la mujer. Lo bueno es que estos pacientes acudan a su asesor genético y equipo biomédico quien, preguntando e investigando sobre los antecedentes familiares, determinará cuáles son las mejores pruebas para hacer el diagnóstico más precoz posible de infertilidad y a través de esto, acceder a los tratamientos más específicos para que esa pareja pueda acceder a esa estrategia más efectiva para llegar al embarazo.

Consejos para hombres que estén buscando el embarazo

Un buen consejo es que participen activamente en el proceso. Tenemos entendido socialmente que la fertilidad y la infertilidad es una cosa de la mujer, pero no es completamente así.

Sabemos que la infertilidad se explica por factores masculinos y factores femeninos por partes iguales, con lo que es importante hacer un diagnóstico en los casos en que haya una infertilidad masculina. Ello nos llevará a poder acceder a tratamientos más efectivos para conseguir el embarazo esperado.

 


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