Núria Jorba
09 Mayo 2022
20 minutos

Cómo afrontar la infertilidad en pareja: consejos para llevarlo bien

Afrontar la infertilidad en pareja puede llegar a ser algo complicado y poner trabas en una relación. Cuando el embarazo no llega después de más de un año de relaciones y tenemos menos de 35 años es el momento de acudir al médico para una revisión especializada en reproducción. Esta revisión es importante realizarla a los seis meses si tenemos más de 35 años o algún diagnóstico médico que sea relevante en términos de reproducción. Cuando acudimos al ginecólogo especialista ya llevamos una carga como pareja, la incertidumbre y el no conseguir el objetivo puede que ya estén haciendo mella en la relación.

Por eso hoy nos acompaña Núria Jorba, especialista en terapia de pareja, sexualidad y emociones.

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Afrontar la infertilidad en pareja

¿Cuáles son los sentimientos de la pareja ante problemas de fertilidad?

Cuando la pareja lleva un tiempo de búsqueda y el positivo no ha llegado, normalmente acumulan una carga emocional. La realidad es que cuando se inicia una búsqueda del bebé, se hace desde la ilusión, desde la motivación, desde las ganas.

La pareja está intentando dar un pasito más en su vida. Y cuando esto no llega empieza a generarse muchísima frustración. Además, no hay que olvidar que existe mucha idealización al respecto y mucha comparativa con el entorno. Se suele escuchar el clásico “ay, pues nosotros a la primera”, o algún más discreto “nosotros, a la segunda”.

Con esos comentarios del entorno aparece también la pregunta de ¿qué nos está pasando a nosotros?

Eso hace que cueste compartir estas vivencias, porque a día de hoy no se ha naturalizado todo esto, por lo que se lleva el proceso de forma individual. No solo eso, sinó que como pareja, los problemas de fertilidad acaban siendo el centro de la relación. Todo eso genera muchísimo peso emocional, porque además, cada miembro de la pareja lo puede vivir de una manera distinta. Por lo tanto, cuando aparece este diagnóstico o sensación de infertilidad, aparece mucho malestar.

Señales de que la pareja necesita apoyo emocional

El apoyo emocional puede ser a nivel de pareja o de forma individual, pero lo primero que hay que hacer es naturalizar ese apoyo emocional, todavía queda mucho recorrido en este sentido.

Sensación de que la (in)fertilidad es el monotema

Esta es una de las señales de alarma más destacadas, ese sentimiento de monotema, que además, no siempre es compartido, puede que solo lo sienta un miembro de la pareja. Cuando uno de los miembros de la pareja le está dedicando el 70% el 80% de su día a pensar en ello, o que cuando llega a casa de lo único que se habla con la pareja es de eso. Sentimientos negativos ante los momentos íntimos en pareja

Otra de las señales que pueden indicar la necesidad de buscar apoyo psicológico es que cuando se tiene un momento íntimo ya aparece ese malestar, ese pensar “uf, otro intento”, entonces hay una alarma roja. Porque aparecen todas estas sensaciones asociadas a algo que debería provocar ilusión.

La pareja es un equipo: cómo llevar bien la infertilidad entre dos

Cada miembro de la pareja lo vive de forma distinta, y por lo tanto, esa sensación de equipo es fundamental.

Es difícil trabajar esa sensación de equipo, porque se suele dar de forma fluida desde el inicio de la relación, pero cuando hay una divergencia ( una manera distinta de procesar algo porque somos dos personas diferentes) hay riesgo de perder esta sensación de equipo.

  • Consejos para mantener el equipo unido en procesos de fertilidad: Los momentos de calidad y emocionalidad positiva, que van ligados uno con otro, son importantes para mantener a la pareja unida en estos casos con diagnóstico de infertilidad. Los tres consejos para mantener el equipo unido son:
  • Comunicación emocional: Esa empatía emocional, ese “¿cómo estás, cómo lo llevas?” y el “qué tal tu día” más allá de esa vivencia, que no se convierta la infertilidad en ese monotema.
  • Momentos de disfrute en pareja: Es muy importante que con la pareja siga habiendo momentos de disfrute, de desconexión, y de esa intimidad, además de ocio.
  • Más que la búsqueda del embarazo: Es importante también que cómo pareja tengáis otros proyectos aparte de la búsqueda de un embarazo. Cuando el embarazo es el único proyecto, también hace que la pareja solo se dirija ahí y puede haber más divergencia y menos sensación de equipo. Es importante trabajar el “somos más que una pareja que busca hijos”.

Cómo llevar la infertilidad cuando recae más sobre un miembro de la pareja

La infertilidad es multifactorial: en ocasiones tenemos claro el origen, en otras, hay varios factores que influyen. Pero cuando la causa de la infertilidad recae mucho más en uno de los miembros de la pareja es complicado de sobrellevar a nivel emocional y psicológico. Lo primero que suele ocurrir es que aparece el sentimiento de culpabilidad. Eso provoca que la vivencia sea más divergente.

Lo primero es hablar del “nosotros”. No hay que generar responsabilidad en uno de los miembros. Hay que trabajar muchísimo el “nosotros”, la sensación y el sentimiento de que este proceso es de ambos, de la pareja, y que lo van a afrontar juntos. De esa forma se consigue quitar el peso de responsabilidad de uno de ellos.

La comunicación asertiva en la pareja en casos de infertilidad

Se habla mucho de asertividad hoy en día, pero... ¿qué significa asertividad? Lo primero de todo es que para tener una comunicación asertiva las emociones tienen que estar bien gestionadas. Nos dicen que hablemos bien, pero si no me siento bien, ¿cómo voy a hablar bien?

Lo primero es entender que cada uno gestiona las emociones distinto. Hay muchas parejas en las que uno de los dos es una persona co-reguladora y otra persona es autorreguladora.

Cuando una persona es co-reguladora, es una persona que necesita hablar para gestionar las emociones, compartir, hablar y discutir (positivamente hablando). Por otro lado, las personas que son autorreguladoras que necesitan aislarse. Estas personas se internan en sí mismas, y ordenan sus emociones.

Es importante conocer esto en la pareja porque si no, quizá uno puede perseguir al otro, o uno puede rechazar al otro. Por lo tanto, lo primero es ver cómo cada miembro de la pareja gestiona las emociones, y descubrir en qué momento nos podemos encontrar, si uno es un autorregulador y el otro es corregulador quizá necesitamos un tiempo de espacio para poder hablar. También hay que procurar que cuando se hable no esté esa carga emocional no gestionada, sino que primero tiene que haber buena gestión, una buena autorreflexión y después un encuentro de calidad. Sobre todo, estos momentos deben ser tranquilos, de relax y sin prisa nos cuesta buscar esos momentos.

Riesgos de no trabajar a nivel emocional en procesos de fertilidad

No gestionar emocionalmente este tipo de procesos implica que la pareja se vaya distanciando hasta llegar a un punto de no conexión, es lo que se llama la pareja divergente. En este momento, si lo único que une a la pareja es la búsqueda del embarazo, ambos miembros se están focalizando en eso, y además cada uno de los miembros lo vive de una forma distinta... ¿Qué es lo que nos conecta, al final?

Esa divergencia se puede resolver trabajando este equipo y generando está comunicación asertiva. Si en la pareja tenemos sensación de desconexión es que estamos empezando a tener una relación divergente y tenemos que poner la señal de alarma.

¿Cómo se afronta la infertilidad cuando realmente no se consigue el embarazo?

Está claro que las técnicas de reproducción asistida ayudan a miles de familias y parejas a conseguir su objetivo, pero también es cierto que hay algunas familias que no consiguen el deseado embarazo.

Este es un momento muy duro, en el que hay que parar y ver qué se siente, además de permitir que las emociones fluyan. Hay que ver cómo está sentando todo esto en ambos miembros de la pareja, porque no olvidemos que estamos hablando del tema muy importante, de un antes y un después en la vida de alguien.

Los tres duelos cuando la infertilidad es definitiva

Cuando el proceso ha llegado al punto en el que la pareja ya tiene claro que no podrá tener hijos, aparecen tres duelos principales. Pasar un duelo ya es duro, y en este caso, se suelen dar tres duelos distintos.

  • El duelo del rol de madre o padre: El duelo del rol de madre/padre no va a aparecer, por lo que es importante hacer un duelo de esta parte que no va a ser cómo se esperaba.
  • El duelo de familia: Puede haber otros perfiles de familia, por supuesto, pero esa idea que tenía la pareja de familia desaparece en ese momento.
  • El duelo del proyecto de pareja: En tercer lugar hay el duelo del proyecto de pareja, ya que la maternidad y paternidad era un proyecto que se pretendía iniciar en pareja, y no va a suceder como se esperaba.

Es importante parar, reflexionar y ver qué sale a la luz, qué emociones salen y cómo digerirlas. Normalmente aquí sí que ya no es una posibilidad el apoyo psicológico, sino que hay que optar por él de una forma directa, normalizarlo. Hay que sacar muchas cosas y si no las sacamos pueden quedar enquistadas y pueden seguirnos afectando a nivel personal y de pareja.

Consejos prácticos para enfrentarse a diagnósticos de infertilidad o procesos de reproducción asistida

Es importante tener momentos de expresar emocionalmente. No nos enseñan a tener esos espacios, y a veces vale la pena agendarlo: que la pareja se guarde un tiempo una vez a la semana para hablar y preguntarse cómo se sienten. Es fundamental.

Por otro lado, hay que alimentar a la pareja. Tener una cita, salir a divertirse, conseguir que la (in)fertilidad no domine ni sea el centro de la relación, que simplemente se trate de un factor más dentro de las muchas facetas de una relación.

 


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