Concibe
21 Sep 2022
11 minutos

¿Hay que hacer reposo después de una inseminación artificial?

Uno de los días más esperados en un proceso de reproducción asistida es cuando se programa la inseminación artificial. Y como siempre ocurre en los momentos especiales, surgen algunas dudas.

Una de las más habituales es si hay que hacer reposo después de la inseminación artificial para mejorar las probabilidades de conseguir un embarazo. Es una pregunta que surge en la mayoría de consultas, y hacer reposo en sí no tiene una base científica, ahora te lo desvelamos. Pero empecemos por el principio.

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Cómo prepararse para el día de la inseminación artificial

Prepararse para la jornada de la inseminación artificial no requiere de nada especial. Lo más importante, eso sí, es que vayas preparada mentalmente para todo el proceso. Que hayáis llegado al punto de realizar la inseminación no significa que sí o sí vaya a tener éxito.

Es importante, por lo tanto, haber hecho todas las preguntas al especialista en fertilidad para no quedarse con dudas; formar parte de un grupo de apoyo -para compartir lo que nos ocurre- e incluso aprender técnicas de relajación para el momento de la inseminación.

¿Hay que hacer reposo antes de la inseminación artificial?

Ha llegado el día de la inseminación artificial. Has cumplido todas las recomendaciones que te hizo el especialista, pero te preguntas si hay que hacer reposo antes de la inseminación.

La respuesta es que no es necesario, pero valora si puede ayudarte el hecho de hacer algunos cambios en tu estilo de vida, para facilitar al máximo que la inseminación consiga su objetivo y en quince días tengas un positivo. Estos cambios son:

  • Revisión del estilo de vida: eliminar tóxicos y hacer algo de ejercicio.
  • Modifica o adapta tu dieta a un estilo mediterráneo. Y no se trata de cambiar tu dieta solo para la inseminación, sino que adoptes un buen estilo de vida y lo mantengas.

Después de la inseminación artificial: la betaespera

A la fase que transcurre tras la inseminación artificial se la conoce también con el nombre de “Betaespera”, el tiempo que la mujer debe esperar hasta saber si se ha quedado embarazada, o si por el contrario la inseminación no ha tenido éxito y no existe embarazo.

Se le llama beta-espera porque la hormona que se va a testar para detectar el embarazo es la beta-hCG, o beta gonadotropina coriónica humana.

¿Qué es la hormona beta-hCG?

Se llama hormona gonadotropina coriónica humana (hCG) y es producida tras la implantación embrionaria, primero desde el útero y después desde el sincitiotrofoblasto, es decir, desde una capa de la placenta.

Una de sus funciones es favorecer la secreción de progesterona para facilitar el desarrollo del endometrio y el crecimiento del feto. A medida que avanza el desarrollo fetal, los niveles de esta hormona van aumentando de forma progresiva. Pero detectar esta hormona no es algo que se pueda hacer desde la concepción, y por este motivo debes esperar al menos 15 días para realizar la prueba de embarazo, pues los niveles hormonales pueden no ser suficientes como para ser detectados por los tests de embarazo.

Pero antes de la famosa -y temida, por los nervios que genera- betaespera, hay un planteamiento previo.

¿Debo hacer reposo justo después de la inseminación artificial?

En la clínica que hayáis escogido para llevar vuestro proceso de reproducción asistida os guiarán en cuanto hayáis terminado la inseminación artificial, pero lo más habitual es que os recomienden un descansito de entre 10 y 15 minutos en horizontal.

Esto no es tanto porque favorezca las posibilidades de concepción, sino para dar un espacio de relax e intimidad a la pareja. La recomendación más clara es la de seguir con la vida normal, tanto a nivel de rutinas como de ejercicio. También se suele recomendar no hacer reposo excesivo, a excepción de casos en los que el trabajo de la mujer que ha sido inseminada implique coger peso y de ser así, el equipo médico dará la recomendación que considere más adecuada.

Por otro lado, una de las recomendaciones más habituales tras la inseminación, y de las más difíciles de seguir son las de mantener la calma e intentar no pensar en exceso en el posible embarazo. Mantener una actitud positiva y relajada. Reduce el estrés y la ansiedad, si es necesario puedes realizar ejercicios de respiración y relajación durante la betaespera. Apoyo y respeto mutuo entre la pareja: es vital que el compañero comprenda las emociones y sentimientos de la mujer.

No centres las conversaciones siempre en el mismo tema: cuando hables con amigos, familia, compañeros, etc, no saques siempre el tema de la espera en la conversación o tu mente no desconectará.

Apoyo psicológico: si crees que necesitas el apoyo de un profesional para controlar tus niveles de ansiedad y de emoción, acude a un psicólogo para que te ayude a sobrellevar mejor la espera.

En definitiva, en tu clínica de reproducción asistida llevarán a cabo la inseminación artificial introduciendo los espermatozoides capacitados en el interior del útero a través de una cánula flexible. La fecundación entre óvulo y espermatozoide se dará -si todo va bien- horas después, y al cabo de unos días, la implantación.

 


 
REFERENCIAS

Cordary, D., Braconier, A., Guillet-May, F., Morel, O., Agopiantz, M., & Callec, R. (2017). Immobilization versus immediate mobilization after intrauterine insemination: A systematic review and meta-analysis. Journal of Gynecology Obstetrics and Human Reproduction, 46(10), 747-751.

Custers, I. M., Flierman, P. A., Maas, P., Cox, T., Van Dessel, T. J., Gerards, M. H., ... & Mol, B. W. J. (2009). Immobilisation versus immediate mobilisation after intrauterine insemination: randomised controlled trial. BMJ, 339.

Saleh, A., Tan, S. L., Biljan, M. M., & Tulandi, T. (2000). A randomized study of the effect of 10 minutes of bed rest after intrauterine insemination. Fertility and sterility, 74(3), 509-511.

 


ES-NONF-00295